lunes, 8 de febrero de 2010

Política - EL COMIENZO DEL FIN DEL 'URIBISMO'





La corriente de respaldo a las políticas de Uribe debe desaparecer, por el bien de cualquiera. Incluso por el bien de las carreras políticas de quienes se declaran la nueva cara o sucesión de la 'Seguridad Democrática'.



Los continuos errores del gobierno actual encabezado por el presidente Álvaro Uribe Vélez, sumados a las ‘salidas a la luz’ de las imperdonables, descabelladas e incluso anti-humanas formas en que procede para lograr objetivos de su plan político, convierten a este colombiano en uno de los más criticados ejecutivos del país.

Apoyados en la política de ‘Seguridad Democrática’, quienes todavía lo defienden afirman que ninguna otra persona habría tenido la valentía de hacerle la guerra al terrorismo, y en especial a las FARC. Pero sigue preocupando que tal política es un derroche de oportunidades que se podrían estar utilizando en ámbitos más importantes como la educación y la salud.  Porque está bien cuando se sacrifica algo importante por otra cosa también relevante; pero ya son ocho años en que los bastante altos presupuestos gastados en guerra más que dar avances y éxitos, están dando más problemas a la sociedad colombiana.

La más reciente de todas las repercusiones que trae el desempeño de la mentalidad ‘uribista’ de la guerra contra el terrorismo, recae sobre la salud. El derecho vital de todo humano de contar con garantías para mantener su bienestar ha sido coartado, con pretensiones de suplir una crisis fiscal que presenta el sector de la salud hace varios años.  Ciertamente en Colombia y bajo la administración de Uribe, el último ámbito en declararse en emergencia será el de las Fuerzas Armadas: ¿Cuándo se ha visto que recorten el presupuesto de guerra? Nunca, puesto que el sector militar representa un negocio sin precedentes del cual hace algunas décadas los gobernantes ‘a la moda’ del mundo toman parte.

Lo que sí es esperanzador, es observar cómo la cantidad de colombianos en contra del ‘uribismo’ que ya no quieren más a esta ficha clave del estado norteamericano en el poder de su país, crece exponencialmente. Miles de personas salieron el pasado seis de Febrero a protestar por los decretos en cuanto a la emergencia social avalados por el Ministro de la protección social, a quien le pedían a gritos su renuncia; también pedían la del presidente. Lo tedioso es que al presidente ya se le ha dado bastante ‘cancha’ y se acostumbró a hacer lo que le viene en gana con la nación; aunque su famoso ‘Estado de Opinión’ comience a contradecirse a causa de que los colombianos ya no quieren sus servicios en la Casa de Nariño, cualquier cosa puede pasar. Incluso así no sea candidato, habrá que tener cuidado de ver qué candidato a la presidencia podrá ser una máscara o muñeco de trapo bajo el control de Uribe. Desconcertante es que no es tan difícil ver cuales candidatos quieren el puesto de sucesor dentro del ‘uribismo’: Orgullosos –no se sabe por qué, más bien, agradecidos- de su presidente,  son varios los que se postularon apoyando los ‘Falsos Positivos’, la inclusión de las personas comunes y corrientes en la violencia bajo la insignia de ‘informantes’, el congreso lleno de narcotraficantes y paramilitares, la compra de votos,  las ampliaciones de presupuesto a la guerra mientras le quitan a la salud y la educación, extraditar para callar, darle más garantías de bienestar a los reinsertados que a las personas que nunca han estado implicados en delitos, entre muchas más cosas.

Entonces con qué cara salen a hacer sus campañas apoyando toda esa ‘barbarie’ detrás del ‘uribismo’. ¿Qué se podrá esperar de ellos? ¡les parece muy bonito!

El país tiene con qué cambiar, y el ‘uribismo’ sólo –nadie le ha ayudado- se ha encargado de salirse de la lista de opciones que el colombiano debe tener en cuenta para el progreso de su país.  Aplausos para quienes no le tienen miedo a confrontarlo: uno bien grande para Claudia López, que en una universidad de Bogotá le bajó las energías al presidente y lo puso nervioso a buscar argumentos que luego fueron fácilmente quebrantables. “Usted no tiene autoridad moral” le exclamó la politóloga López con justificación certera (Vea el video de Revista Semana con toda la intervención, al final de este artículo).

El ‘Uribismo’ debe acallarse. Todo aquel que lo defiende se tira al hueco de los políticos ‘quemados’.  Este es su comienzo del fin.

Esteban Alvarán Marín
Periodista LA LUPA
lalupaopinion@gmail.com

Uribe y Claudia López - Revista Semana:



Fuente de fotografía sumario: http://4.bp.blogspot.com/_UNk_6XhKms4/R3XyqMH4OuI/AAAAAAAAB8Y/B-pSzE0CA6w/s400/ALVARO+URIBE.jpg

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