sábado, 21 de noviembre de 2009

Actualidad - SOBRE REINAS Y REALIDADES


Parece ser que la noticia más relevante de esta semana fue la elección y coronación de la Señorita Colombia; después de varios eventos sociales, "obras de caridad", visita a colegios de niños menos favorecidos, fiestas de bienvenida y demás actividades típicas de las participantes del Reinado Nacional de Belleza, se escogió el pasado lunes 16 de noviembre a la nueva figura de la belleza colombiana. Representando al departamento de Bolívar, Natalia Navarro fue la feliz ganadora.









Esta decisión causó una división en algunos sectores del público, unos querían a la Señorita Meta como verdadera representante de la belleza latina, otros le votaron más energía a Bolívar, argumentando que definitivamente ella era "la mejor de las mejores" en este año. Si preguntan mi opinión al respecto empezaré diciendo que no me disgustó que Natalia Navarro se haya llevado la corona, entre tantas siliconas esta mujer me pareció la más natural. Pero mi intención principal es expresar mi indignación, burla y reclamo ante semejante proporción que le imprimen a un concurso nacional de "señoritas" cada año, omitiendo las desafortunadas consecuencias que esto conlleva.

El imaginario colectivo que los medios de comunicación y la sociedad se encargan de construir en niñas, adolescentes, jóvenes y mujeres maduras, es cada vez mayor y más peligroso. En un país donde infortunadamente reina la pobreza y los crímenes de todo tipo, existen muertes por desnutrición que afectan a más de la mitad de la población colombiana.

Al tiempo va la televisión, fabricando sueños de mentiras, encubriendo intencionalmente la otra cara de la moneda. La cual enmascara la realidad que nos muestran las siguientes estadísticas realizadas por organismos internacionales: 12 de cada 100 niños menores de 5 años sufren de desnutrición crónica, el 87 % de los hogares desplazados se hallan en grave situación alimentaria, el 56 % de sus niños y el 70 % de sus adultos se van a la cama con el estómago vacío. Los hogares desplazados apenas sobreviven con ingresos del 68% de un salario mínimo vigente. Según un estudio elaborado por la Universidad Nacional, anualmente mueren 15 mil menores de 5 años por desnutrición. Y mientras tanto, allá miden sus caderas, sus pechos y su cintura, buscando medidas perfectas -90,60,90- que comprueban su limitada concepción de nuestra realidad nacional.




Reflexionemos sobre otra cuestión interesante; qué respeto pueden "exigir" un grupo de mujeres que participan en un concurso de belleza, en una "lucha"  por exhibir  sus atributos físicos, compitiendo por "la mejor sonrisa", "la más fotogénica", "los mejores ojos", criticando también por quien no tiene o quien tiene de sobra como la Señorita Valle, quien resaltó especialmente por sus generosas caderas que fueron la envidia de muchos y el máximo orgullo de la valluna. Hay que decirlo sinceramente, estás chicas se exponen como ganado, personifican una mercancía más para la "venta". 


Me resulta gracioso que cada año al empezar el certamen de belleza, pongan a sonar nuestro Himno Nacional como si fuera de gran importancia para Colombia entera, ¿será que el evento lo amerita? Me aterra la trascendencia que dan a este tipo de eventos. Claro que detrás de todo esto hay una serie de políticos, empresarios y periodistas interesados en que esta mina perdure. 

Y ya que hablamos de políticos, recordemos los problemas que hemos tenido a causa de la falta de presupuesto para colegios y universidades públicas, la calidad académica ha descendido y el dinero que el Estado "aporta" es insuficiente, ya que el gobierno asegura que presupuesto no hay. ¿Ustedes qué creen? Será que si nos gastamos el "poco" capital que poseemos en "artistas" internacionales, festines gigantescos, zapatillas de cristal, y trajes de hasta ¡treinta millones de pesos en una sola noche!, ¿conseguiremos cubrir los gastos necesarios de una educación que valga la pena? 

Ni educación, ni vivienda, ni alimentación, ni salud, pero eso sí: nalgas a granel, profusión de silicona, haciendo ostentación de “virtudes” más propias de vacunos que de mujeres que se respeten. Todo este circo, aunque sin pan, mientras la amarga realidad se oculta. ¿Hasta cuándo? 








María Antonieta Mora Bravo
Periodista LA LUPA
lalupaopinion@gmail.com









Fuente Imágen Sumario: 910678_n_vir1.jpg
Fuente Imágen Cuerpo de Texto: http://farm2.static.flickr.com/1063/559895592_cc8c88683a_m.jpg 

2 comentarios:

  1. Hermoso artículo, "Las personas más bellas con las que me he encontrado son aquellas que han conocido la derrota, conocido el sufrimiento, conocido la lucha, conocido la perdida, y han encontrado su forma de salir de las profundidades. Estas  personas tienen una apreciación, una sensibilidad y una comprensión de la vida que los llena de compasión, humildad y una profunda inquietud amorosa. La gente bella no surge de la nada"
    Elizabeth Kübler-Ross

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