lunes, 26 de abril de 2010

Historia - SEXO, AMOR Y ORGASMO EN LA HISTORIOGRAFÍA






La historia de la sexualidad y de los asuntos que a ésta conciernen, por lo general, han estado relegados dentro del campo historiográfico, a un frío rincón incompatible con la misma esencia de este tema.



El análisis de elementos de tipo político, económico y social en un determinado espacio o cronología responde a la habitual metodología historiográfica que en los últimos años se ha visto influenciada por estudios de tipo cultural. Este ámbito abre las posibilidades al historiador en cuanto que le entrega muchos aspectos diferentes a los habituales para entender las problemáticas de la historia. El tema de la sexualidad es una de esas problemáticas que le pueden proporcionar al historiador mucha información con respecto al tiempo y al espacio que está estudiando.

El sexo, el amor y el orgasmo son elementos poco habituales cuando se habla de historia, y lo son porque es inusual encontrar estudios que traten de entender la sociedad a través de prácticas pertenecientes a lo que habitualmente se ha clasificado dentro del ámbito privado del individuo.  Este lugar que se le ha asignado a este tipo de  temáticas limita mucho el alcance que las prácticas privadas puedan proporcionar en términos de información histórica. Por eso el  historiador lamentablemente ha tenido que sortear los impedimentos que se le han impuesto a la información de este tipo.

Éste es el problema principal, el encontrar fuentes que nos hablen de la sexualidad, el amor y el orgasmo; fuentes que no hayan sido censuradas ni viciadas por ningún tipo de circunstancia política, social o cultural que modifiquen en alguna medida la información del testimonio.  El reto en este caso, es encontrar fuentes que hablen directa o indirectamente del tema; al recurrir a cartas o a fuentes de tipo personal, diarios o en algunos casos a novelas. No obstante, es necesario tener mucho cuidado con este tipo de fuentes ya que pueden presentar elementos de tipo subjetivo que vicien en alguna medida la realidad social a la cual queremos acceder. Una carta de amor, al igual que un diario puede presentar una realidad bajo el punto de vista de un único individuo, sujeto a circunstancias específicas que lo llevan a concebir al mundo de una manera específica. Sin embargo, tendiendo el debido cuidado, esta mirada originada bajo el cariz del individuo específico puede sernos aún de mayor utilidad que cualquier otra fuente.

Específicamente, se habla de la sexualidad, del amor y del orgasmo porque son elementos que diferenciados entre sí,  pueden describir problemáticas culturales muy específicas. Son elementos que en la historia han estado de igual manera relegados al ámbito de lo trivial, lo prohibido e incluso a lo de lo desconocido. En el tiempo, la sexualidad ha cumplido con diversos papeles que han partido desde el que la cataloga como aberración hasta el que la implementa como herramienta principal del psicoanálisis. Su significado en la historia ha cambiado constantemente, al igual que lo han hecho conceptos relativos a ésta, como lo son el amor y el orgasmo.

Estos tres elementos han sido tratados por importantes académicos como Michel Foucault y Norbert Elias, al igual que por reconocidos historiadores como Robert Muchembled con su trabajo  “Orgasmo y Occidente” y Dominique Simonnet con su trabajo “La Más Bella Historia De Amor”. Esfuerzos historiográficos de este tipo son muy importantes porque resaltan la importancia de entender el cambio histórico que han tenido estas temáticas en el tiempo, y sobre todo, qué relevancia se le está dando al tema en el presente.

Por ejemplo, el trabajo de Simmonnet desarrolla la historia de la sexualidad, el amor y los sentimientos durante el Antiguo Régimen francés y la posterior Revolución en el siglo XVIII, entre otras periodicidades (1).  En el trabajo se muestra que con el llamado “Siglo de las Luces”, no se desarrollaron de manera notoria  los elementos mencionados. Tras narrar una historia del amor en la antigua Roma y en la Edad Media, se describe cómo en el Antiguo Régimen las prohibiciones y restricciones sobre la vida privada de las parejas eran aún mayores que en la Edad Media.

Para la época del Antiguo Régimen, Dominique Simonnet entrevista a Jacques Solé, experto en la época. En un principio se aprecia que la sexualidad seguiría siendo un elemento cultural reprimido, pero el sentimiento comenzaría a tener un determinado valor, éste sólo sería apreciado por la clase campesina, la cual no tenía dote, elemento que permitía una cierta libertad en el asunto de encontrar pareja. Por otro lado, en la nobleza las parejas se arreglaban a conveniencia, por una dote que beneficiaría por lo general al hombre. Para esta autora, la clase pobre pensaba más en la relación con su pareja por amor, al mismo tiempo que le daban una importancia mayor a la atracción física; según este trabajo, serán  los campesinos los que inauguran el matrimonio por amor.

Por otra parte,  la nobleza tiene un desarrollo de su vida privada más particular. Al comienzo, y también a lo largo de todo el régimen monárquico francés se vive bajo represiones culturales impuestas por la Iglesia, pero al mismo tiempo la represión causa  una reacción contraria que lleva, para finales del período que comprendió el régimen, a desencadenar una vida de desenfreno sexual. Dentro del ámbito clandestino se vivía bajo el libertinaje y se proclamaban el derecho a la sexualidad y al erotismo. Ahora bien, la Revolución acallará todo este proceso y cortará el libertinaje. Impondrá un orden sobre las vidas privadas y acabará con el concepto de matrimonio por amor.

El trabajo historiográfico elaborado por Simonnet es muy especial, porque nos elabora un cuadro donde se describen comportamientos de la vida privada de ciertos sectores de una época y lugar específicos, y es a partir de este análisis que se podrá construir una lectura cultural general, esencial para comprender el pensamiento de esta época. Más importante aún, da las bases para comprender el cambio histórico que han sufrido conceptos como el de amor desde el pasado hasta la actualidad.

Lo mismo sucede con la concepción de orgasmo que trata Muchembled con “El orgasmo y Occidente”. En esta obra se menciona, entre otras cosas, que los impulsos carnales también tienen permanencia  y cambios en el tiempo. Este elemento  juega un papel  que permite a los individuos relacionarse con otros y percibirse de maneras distintas. También concluye que desde que se descubre el clítoris y su función, las mujeres tienen orgasmos, es decir, el orgasmo se entiende en la sociedad cuando se comprende la dinámica del placer sexual en el hombre y la mujer. Es a partir de este momento que cambia un poco el sentido de ciertas concepciones y se trasforma la idea del sexo para procrear por el de sexo para la satisfacción, ligado ampliamente con el surgimiento de un hombre y mujer como seres egocéntricos e individualistas.

Este tipo de trabajo es otro que nos muestra claramente cómo el análisis de concepciones como la del orgasmo puede presentar una suerte de elementos muy importantes para comprender el cambio cultural en las sociedades a través del tiempo, lo cual redunda en la elaboración de un imaginario que responda y vislumbre las problemáticas culturales y sociales actuales.

También es muy importante ver que existen otras posibilidades dentro del análisis histórico, aparte de los ámbitos tradicionales como el político, el económico, el social e incluso el cultural habitual; se pueden elaborar discursos históricos que nos den información sobre elementos igualmente importantes, ya que elaboran y comprenden un cuadro sobre el comportamiento humano, uno de los objetivos principales del análisis del pasado. De esta manera, se puede decir que es importante incorporar a la práctica del historiador el análisis de nociones como la del amor, el sexo y el orgasmo porque son elementos potencialmente históricos.


Juliana Gómez
Historiadora LA LUPA
lalupaopinion@gmail.com

Pie de Página:
1. Cuando me refiero a otras periodicidades quiero decir que Simmonnet no sólo trata estos temas durante la      época de la Revolución Francesa, también los aborda desde tiempos más antiguos. El aparte descrito hace parte de un capítulo de su obra.

Bibliografía:

Simonnet, Dominique. La Más Bella Historia De Amor, México: FCE, 2005.

Muchembled, Robert. L'orgasme Et L'occident : Une Histoire Du Plaisir Du Xvie Siècle À Nos Jours. (El Orgasmo y Occidente: Una historia del placer desde el siglo XVI a nuestros días) Paris: Seuil, 2005.

3 comentarios:

  1. Me gusto me gusto.. jejejeje esas fotos son muy Marques de Sade juas!! a proposito.. no veo donde estan los agradecimientos a una persona que te ayudo... jmmmmmm

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  2. Jajajajajaja Gracias mi amor por tu ayuda con las fuentes para este texto, sin el texto de Muchembled no me hubiera inspirado. Y sí, las fotos son del Marqués de Sade, ilustrativas, no t parece?

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  3. El Marqués...

    Super creativas esas posiciones eh??

    Crees que se hayan podido llevar a Cabo??

    Una pirámide de gentes. Ahora, qué se puede

    decir sobre las sexualidades abyectas?

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